Paréntesis: Para sumar a mi experiencia de los últimos 3 días debo entender que Moris sabía de lo que hablaba cuando dijo "estoy encerrado en mi prisión de carne y hueso"
Mi cuerpo, mi peor enemigo. Encierra mi alma y entorpece mis pasos, marcando límites con gripes banales que me postran en mi cama a merced de perder mi valioso y escaso tiempo.
Sin nada más que decir, mi humor es el de Poseidón colerizado al ver a su cíclope hijo cegado...
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